Conoce las 3 capas en ropa de montaña

El uso de tres capas para el frío, la lluvia y el viento es fundamental a la hora de practicar cualquier deporte de montaña. El motivo es que, al realizar cualquier esfuerzo, el cuerpo genera sudor y, si no se está lo suficientemente preparado, la sensación térmica puede afectar muy negativamente al rendimiento. Aquí vamos a ver en qué consiste la teoría de las 3 capas y cómo se debe aplicar.

¿Qué es el sistema de tres capas para el frío en la ropa de montaña?

El sistema de tres capas persigue los siguientes objetivos:

  • Evacuar el sudor generado por el cuerpo durante la actividad física en la montaña.
  • Proporcionar abrigo, es decir, mantener una sensación térmica adecuada en base al calor generado por el propio cuerpo.
  • Evitar que la humedad procedente del exterior llegue hasta la piel.

Por tanto, mediante su uso, el montañero se mantiene seco y abrigado en todo momento. Unas condiciones ideales para practicar su actividad física de la forma más cómoda posible sin importar la situación climatológica.

¿Cuál es la forma correcta de combinar las tres capas?

Vamos a ver cómo se deben colocar cada una de las tres capas dentro de la indumentaria de montaña:

  • Primera capa de montaña. La más próxima a la piel. Se trata, generalmente, de una camiseta técnica confeccionada en materiales que mantienen la humedad generada por el sudor lejos del cuerpo. De hecho, proceden a su evacuación hacia la segunda capa.
  • Segunda capa de montaña. Se suele usar una chaqueta polar de capa intermedia. Su función es la de absorber el sudor que le envía la primera capa. Además, retiene el calor corporal para proporcionar abrigo.
  • Tercera capa de montaña. Por último, en la parte más externa y alejada del cuerpo, esta teoría resalta la necesidad de usar una chaqueta de capa impermeable. Con ella se evita que la humedad procedente de la lluvia o la nieve llegue a las capas interiores.

¿Qué materiales se utilizan en cada capa?

Para cumplir con los requisitos especificados anteriormente, es necesario que cada capa esté confeccionada en base a unos materiales específicos. Son estos:

  • Primera capa transpirable. Los tejidos deben ser hidrofóbicos, ligeros y suaves. Además, han de proporcionar plena libertad de movimientos. La lana merino es, sin duda, el más eficaz, aunque la fibra de poliéster es una alternativa más económica.
  • Segunda capa de abrigo. Debe estar compuesta por tela polar o, en su defecto, un relleno de plumas naturales o sintéticas. Estos dos últimos materiales son los más recomendados para condiciones extremas.
  • Tercera capa impermeable. Su cometido es evitar que el usuario se moje si llueve. Pero, además, ha de pesar poco y resultar muy cómoda y resistente. La membrana Gore-Tex y sus variantes son las más útiles ya que, además de cumplir con este objetivo, favorecen la transpiración.

Consejos a tener en cuenta al elegir un sistema de tres capas

A la hora de comprar las prendas correspondientes al sistema de tres capas es necesario considerar lo siguiente:

  • Prendas por separado. Lo mejor es comprar las tres capas por separado si en las rutas planeadas suele haber grandes oscilaciones térmicas. Así es posible quitar una o dos y dejar las demás. En este caso, han de caber dentro de la mochila de montañismo.
  • Todas las capas en una sola prenda. Sí, es posible. Las chaquetas soft-shell cumplen esta triple función. Sin embargo, no son tan versátiles cuando, por ejemplo, hace mucho frío por la mañana y bastante calor al mediodía.

En cualquier caso, el sistema de tres capas para el frío es el más recomendable a la hora de practicar deportes de montaña. Una combinación de prendas que satisface todas las necesidades del deportista.

Tres capas

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